Ensayo crítico/ MOT103/ Desarrollo del Gobierno en México desde una perspectiva municipal (la desigualdad territorial fomentada desde el gobierno federal y estatal)
ENSAYO
CRÍTICO MOT 103
Desarrollo
del Gobierno en México desde una perspectiva municipal
(la
desigualdad territorial fomentada desde el gobierno federal y estatal)
Asignatura: Gobierno Local e Innovación
Profesora: Gizzelle Sánchez
Alumno: Edgar Daniel Sánchez Barrientos
Marzo 25, 2023
Universidad DUCENS
Desarrollo
del Gobierno en México desde una perspectiva municipal
(la
desigualdad territorial fomentada desde el gobierno federal y estatal)
El desarrollo
del Gobierno en México ha cambiado a través del tiempo y sustancialmente dio un
paso muy importante al empezar el presente siglo, en el que hubo una migración
de gobernabilidad a gobernanza, esta migración se ha enfocado a que el gobierno
empezó a dejar de hacer un actor autónomo y autoritario y ahora se está
centrando como dependiente del del sector privado y social, en donde las políticas
públicas se intentan elaborar e implementar mediante la interacción de los
actores públicos y privados.
Lo anterior,
ha puesto en marcha que la sociedad tenga una mayor vigilancia sobre acciones
de gobierno y que estas puedan ser exigibles, dejando al sector público que
defina nuevas funciones públicas en la era de la gobernanza, estas cuatro
funciones son: Núcleo estratégico, núcleo de actividades exclusivas, red de
producción de bienes y servicios para el mercado y la sociedad y finalmente, la
red de actividades no exclusivas (Sosa, 2014).
El
presente ensayo lo desarrollo con base en la primera y última función que Sosa
contempla, debido a que en el núcleo estratégico está la elaboración, aplicación
y vigilancia de leyes y políticas públicas, mientras que, en la red de
actividades no exclusivas, está la gestión ambiental y de recursos naturales,
así como la infraestructura, desarrollo económico e integración territorial.
Si
bien, en las dos funciones que se abarcan en el presente trabajo, destaca la
participación de instancias distintas a la jurídica, también es importante el
control más estricto de la actuación de los funcionarios públicos, producto de
la mayor presencia de actores privados y sociales y, por lo tanto, mayores
regímenes de rendición de cuentas, esto último es benéfico porque promueve la
búsqueda de mejores formas de gestión.
Con lo
anterior expuesto, se hace visible que los efectos que generan las decisiones
que adoptan los gobiernos locales tiene un carácter profundamente
"doméstico"; es decir, los beneficios y los perjuicios de las
decisiones se manifiestan e impactan principalmente el entorno inmediato del
gobierno, aumentando significativamente la sensibilidad política y social
respecto de los aciertos y a los errores o fracasos. Por tal motivo, los
gobiernos locales se ven en la necesidad de calcular adecuadamente las
consecuencias de sus decisiones, a fin de evitar generar conflictos y secuelas
de largo plazo (Cabrero, 2004; Ziccardi, 2003).
México
siempre se ha caracterizado por el centralismo y la concentración de
actividades y riquezas en algunas zonas de su territorio, principalmente en el
centro, occidente y norte del país. A nivel gubernamental, el gobierno federal ha
canalizado los mayores recursos a organismos descentralizados y los gobiernos
estatales y municipales se han mantenido al margen de los procesos y políticas establecidas
desde el gobierno federal en materia de energéticos y turismo, esta dinámica ha
generado una serie de desigualdades económico-territoriales.
Un
factor importante que ha influenciado mucho en las desigualdades
económico-territoriales, es el color partidista, es decir, los gobiernos
estatales y municipales que coinciden con el partido en el poder federal,
siempre han tenido mayores beneficios para la generación de infraestructura o
detonación de polos de desarrollo, mientras que los que son de los partidos de
oposición se les recorta presupuesto y no se le da énfasis para fortalecerlos
económica ni territorialmente, lo que ha fomentado que desarrollen su propia
forma de generar ingresos y capacidades institucionales y administrativas para
manejar la hacienda pública y sistematizar su funcionamiento financiero, pero
también existen muchos casos en donde municipios más pequeños y menos
organizados (la mayoría con más población rural) no cuentan con las
capacidades, institucionales ni administrativas para llevar una actividad
hacendaria fuerte.
La
mayoría de los gobiernos locales tienen limitantes institucionales para asumir
todas las funciones que la era de la gobernanza les ofrece y esto es originado
principalmente por los limitados recursos económicos que se les asigna.
Un
cambio a destacarse en el desarrollo del Gobierno a nivel local ha sido la que
ha vivido la capital de la República Mexicana (Ciudad de México, antes Distrito
Federal), en donde los nuevos paradigmas de gobernabilidad local se han
enfocado a aplicar de forma general los principios de descentralización,
participación ciudadana, mejora de la gestión, desregulación, transparencia,
eficiencia y rendición responsables a la estructura y operación de las
organizaciones públicas (Pardo, 2004: Aguilar 2009).
Con el
objetivo de idear nuevas fórmulas en la ahora Ciudad de México se ha buscado un
diseño institucional en el que se aplique las facultades como una entidad
federativa y que, al mismo tiempo, genere condiciones para lograr coherencia
con el actuar público.
El 29
de enero de 2016 la capital de México tuvo una transformación, no solo en el
nombre, sino también en la forma y desarrollo de su gobierno, al transformarse
de Distrito Federal a Ciudad de México, también se modificó su naturaleza
jurídica ya que, a pesar de ser una entidad federativa, existían muchas
diferencias entre los estados y el entonces Distrito Federal.
Antes
de ser Ciudad de México, la capital no disponía de una Constitución propia como
todas las entidades federativas (31) por lo que se le denominaba “semi estado”,
a partir de este cambio la Ciudad de México se convierte formalmente en el
estado número 32 y en 2017 contó con su Constitución y se estableció un
Congreso Local. La diferencia con el resto de los estados es que el gobierno
federal mantiene la responsabilidad del financiamiento a la educación y
servicios de salud en la Ciudad de México.
Estos
cambios aunque jurídica, administrativa y funcionalmente se han podido observar
a final de la anterior administración y en la presente administración[1], es importante señalar que
ha intensificado las desigualdades al interior de la Ciudad de México, como se
venía replicando en los distintos estados, debido a que el presupuesto, obras y
políticas se aplican en mayor forma a aquellas Alcaldías[2] que son del mismo partido
que el gobierno central, generando consigo una serie de espirales descendentes
en diversas zonas.
Esta
situación, como se mencionó anteriormente se puede observar a nivel nacional y
estatal, solo cambia la escala. Estas desigualdades se puede observar en el
presupuesto dirigido y aplicado que a su vez repercute en diferentes esferas,
entre las que se encuentra la infraestructura, servicios, detonación de zonas
de desarrollo, así como en el personal contratado para llevar a cabo la
administración y gestión del gobierno.
Por lo
anterior expuesto es importante recalcar que los presupuestos, capacitación y
obras se siguen aplicando a grandes ciudades y zonas metropolitanas importantes
(generando espirales ascendentes), mientras que en otros municipios, más
pequeños o con una ruralidad muy acentuada
se genera lo contrario.
Como
experiencia propia, puedo mencionar que mientras en el entonces Distrito
Federal designaba a los representantes de cada Delegación (ahora Alcaldía), la
desigualdad se daba principalmente en la asignación de mayores recursos a
aquellas delegaciones más urbanizadas (las del centro de la capital), mientras
que las delegaciones periféricas era menor el presupuesto, en la actualidad
esto ha cambiado a partir de que los alcaldes pueden ser elegidos (2018) y
ahora el presupuesto se restringe a aquellas alcaldías que no son del mismo
partido del gobierno federal y estatal, lo que ha generado una politización
partidista que se ha visto reflejada en las mejoras administrativas y por
consiguiente en la atención ciudadana.
Bibliografía
Aguilar Villanueva, Luis F.,
2009, Gobernanza, el nuevo proceso de gobernar, México,
Fundación F. Naumann.
Cabrero, Enrique, 2004,
"Capacidades institucionales en gobiernos subnacionales de México: ¿un
obstáculo para la descentralización fiscal?", Gestión y Política
Pública, México, CIDE, vol. XIII, núm. 3, segundo semestre, pp.
735–784.
Ziccardi, Alicia, 2003,
"El federalismo y las regiones: una perspectiva municipal", Gestión
y Política Pública, México, CIDE, vol. XII, núm. 3, segundo semestre,
pp. 323–350.
Sosa, José, 2012, Gobiernos
locales y desarrollo territorial en México, México, Frontera norte,
vol.24 no.47.
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